Sinfonías y Bemoles
La semana pasada fue gloriosa para todos los que amamos a la soprano que más discos ha vendido en el mundo: Sarah Brightman.
Llegó a la Ciudad del Miedo a realizar una agotadora e intensa agenda de promoción para dar a conocer su más reciente obra, Symphony, un álbum con un surtido rico de classical crossover, pop, rock, gótico, adulto contemporáneo, balada, más lo que encuentres adicionalmente.

La Diva llegó muy dispuesta y accesible repartiendo sonrisas entre sus fans, firmando más de mil autógrafos y acompañada por un joven galán nuevo. Se le vio fresca, llena de vida y echando cotorreo por todas partes. México, un país que no suele caracterizarse por consumir este tipo de corrientes musicales la atavió de regalos a través de sus fans: artesanías, virgencitas, dibujos, cartitas, peluches, alebrijes y hasta dos que tres obsequios de valor considerable.
Algunos medios de comunicación la recibieron con los dedos tras la puerta, tal es el caso de Carlos Loret de Mola (Premio Nacional de Periodismo 2005), el comunicador más visto en horario matutino, que a falta de invertir 10 minutos de su vida en echar un vistazo a la trayectoria de la soprano, optó por hacerle preguntas tan interesantes como la de “¿También cantas en los cumpleaños y en la regadera?”
Espectacular la entrevista que le hicieron dos chavos desmadrosos que conducen el programa Sin Reservas del canal de cable Ritmoson Latino. Pese a su irreverencia y desparpajo le supieron hacer preguntas interesantes, amenas y nutridas de datos soprendentes como el de cuestionarle sobre el mí sobreagudo que Sarah Brightman. emite en el dueto principal de El Fantasma de la Ópera.
Aquello fue tan equilibrado y divertido que Sarah Brightman. terminó enamorada de una rata llamada Cruedelia y hasta cantó Triste Recuerdo y Quién Pompó del popular y legendario Chico Che. Vale la pena echar un vistazo al programa nada más para darse cuenta de la sencillez de une verdadera reina que bien puede estar flotando en su nube y de la que deben aprenderle starlettes como las Paulinas Rubio y todas esas diva-gadas que se sienten paridas por los dioses.
Gran quemón el que se dio EMI Music México. Resulta que Sarah Brightman. eligió a México para ser el país que tuviera la exclusiva de lanzar a la venta el álbum Symphony antes que cualquier nación del planeta. Pues ahí tenemos que el disco salió con injustificables faltas de ortografía y errores de redacción en el tracklist y en los créditos, sin mencionar la ínfima calidad de la manufactura de la portada.
Y como lo barato sale caro, ahí estaban algunos representantes de la disquera canjeando el producto defectuoso por uno importado y bien hechecito con tintas plateadas y papel encerado a cada fan que hacía fila para recibir un autógrafo de La Brightman.. ¿Será que no querían que la Diva se diera cuenta del error?
Y es que la culpa no es del redactor, ¡sino del ejecutivo que autorizó el diseño antes de mandarlo a impresión!
Lo que no tiene perdón es que al día de hoy el website de EMI Music México aún tiene publicado un banner en su portada con Sara escrito sin H al final.
Eso sí, presumo que en la conferencia de prensa le tomé 100 fotos. No podía desaprovechar la oportunidad de fotografiar a la que, desde mi punto de vista, es la poseedora de los ojos más hermosos del planeta después de los de Liz Taylor.


