Dance Me To The End Of Love
Sólo alguien con la genialidad del poeta, novelista y catautor Leonard Cohen podría escribir una canción de amor inspirada en los campos de exterminio.
¡Sublime!
Dance Me To The End Of Love
Intérprete: Madeleine Peyroux

Dance Me To The End Of Love
Autor: Leonard Cohen
Dance me to your beauty
with a burning violin,
dance me through the panic
’til I’m gathered safely in.
Lift me like an olive branch
and be my homeward dove.
Dance me to the end of love,
dance me to the end of love.
Let me see your beauty
when the witnesses are gone,
let me feel you moving
like they do in Babylon;
show me, slowly, what I only
know the limits of.
Dance me to the end of love,
dance me to the end of love.
Dance me to the wedding now,
dance me on and on.
Dance me very tenderly
and dance me very long.
We’re both of us beneath our love,
we’re both of us above.
Dance me to the end of love,
dance me to the end of love.
Dance me to the children
who are asking to be born,
dance me through the curtains
that our kisses have outworn;
raise a tent of shelter now,
though every thread is torn.
Dance me to the end of love,
dance me to the end of love.
Dance me to your beauty
with a burning violin,
dance me through the panic
till I’m gathered safely in;
touch me with your naked hand
or touch me with your glove.
Dance me to the end of love,
dance me to the end of love.
Dance me to the end of love.
Sarah Brightman: Voz, Arte y Vanguardia
Sarah Brightman, la soprano de mayores ventas en toda la historia, eligió a México por segunda ocasión para iniciar una gira mundial que arrancó el pasado día 4 en Monterrey, para el 6 estar en Guadalajara y anoche en Ciudad de México en el Palacio de los Deportes.

Symphony World Tour es sin duda el espectáculo más innovador y vanguardista en los más de 30 años de trayectoria artística de la cantante británica. Un concierto que rebasa los parámetros de lo convencional y que desafía al ojo humano a otras dimensiones pocas veces exploradas. Otros artistas suelen echar mano de las tradicionales pantallas cuadradas en el escenario, esta ocasión se trata de escenarios y animaciones tridimensionales nunca antes utilizadas por una estrella del Espectáculo. Más que un recital o un show habitual, lo que México está viendo antes que el resto del mundo es un montaje que bien puede situarse en el género del Performance.
Con un concepto enteramente minimalista, la producción del show se lleva a cabo en un gigantesco tríptico de espejos traslúcidos en el que se proyectan hologramas oníricos y tridimensionales en alta definición.
La Tecnología se rinde al servicio del Arte para que Sarah Brightman nos narre en dos horas, un conjunto de sueños, fantasías y paisajes mágicos que, van desde estampas góticas, hasta sensibles visiones de la Naturaleza, pasando por ambientes victorianos, entornos invernales y sueños navideños.
Por momentos la vemos flotando en el espejo, por instantes la vemos detrás de éste, como si nos quisiera mostrar el reflejo de su vida.
Uno de los clímax de la noche ocurre cuando surge una representación de Alicia En El País De Las Maravillas que, cabe señalar, históricamente se trata de cuento que significó el descubrimiento del talento vocal de Sarah cuando, a la edad de 12 años, cantara una de las canciones para un festival escolar y a partir de ahí fuera descubierto su potencial artístico.
Inmediatamente después, aparece ella personificando a una Caperucita Roja pedaleando una bicicleta con urgencia, mientras en el camino aparece un grupo de Lobos Feroces intentando obstaculizarla y atraparla, al compás de un remix inspirado en El Cascanueces de Tchaikovski. ¿Se tratará de la historia de su carrera por la vida? ¿Será la surrealista proyección de su paso por el mundo artístico?
No menos importantes las ocasiones en que Alessandro Safina cantara con ella en el escenario por tres ocasiones, incluyendo, por primera vez en un tour mundial, el dueto central de El Fantasma de la Ópera, cuya partitura fue compuesta y trazada milimétricamente para la voz de Sarah Brightman por Andrew Lloyd Webber y así convertirla en primera estrella de la escena teatral Londinense.
Efusivamente correspondido por una ovación, fue el dueto a lado del contratenor argentino, Fernando Lima, en el tema de Jorge Avendaño, Pasión. Exquisita la secuencia nocturna en las obras Hijo De La Luna, de José María Cano y La Luna del álbum del año 2000 que llevara el mismo título.
Por supuesto, no pudieron faltar temas clásicos en la discografía de Sarah Brightman, como Time To Say Goodbye, Deliver Me, Nella Fantasia, Anytime, Anywhere y algunas de las piezas más poderosas de sus más recientes álbumes, Symphony y A Winter Symphony.
Para esta gira se planeó poner a la venta un CD exclusivo de edición limitada a 3 mil unidades que sólo será vendido en la boutique de los sitios que pise el tour, así como la primicia del DVD+CD Symphony In Vienna que será distribuido de manera masiva hasta el año entrante. Sin embargo, fuentes cercanas a la cantante reportaron que surgieron algunos inconvenientes por parte de la aduana mexicana, por lo que sólo se vendió un extraordinario libro conmemorativo del tour y unas camisetas.
Mientras tanto, ya está en tiendas el álbum A Winter Symphony, un delicioso disco navideño cuya edición mexicana cuenta con más canciones, además de un DVD, a diferencia de las ediciones internacionales que no incluyen el DVD ni todo el número de tracks.

Te Busqué en el Metropólitan
Hablar de Susana Zabaleta es enfrentarnos a un caso mitológico. Dilucidar su arte es entrar en un laberinto de contrastes del que difícilmente alguien querrá encontrar la salida, ya que tiene la capacidad de interpretar a Giacomo Puccini con la misma magnificencia que a Nacho Cano; te puede cantar a Andrew Lloyd Webber o a George Gershwin con la misma intensidad que a Liliana Felipe y a Armando Manzanero.
No podríamos definirla como baladista ni como rockera, tampoco como bolerista ni como virtuosa de la ópera, ¡porque es todas! Lo mismo te canta a cappella como puede hacerlo con una orquesta sinfónica detrás; puede divertiste sobre un excusado gigante con una banda pop y también hacerle coros espontáneos a los alumnos de la escuela G. Martell, sin mencionar que puede presumir de haberse dado el lujo de grabar acompañada al piano por el maestro Manuel Esperón cuando éste contaba con 91 años de edad.

Dulce, irreverente, sexosa, transgresora, intelectual, maternal y guerrera, pueden ser unas de las pocas características que ha dejado asomar a lo largo de más de veinte años de carrera artística. Sólo Susana Zabaleta podía salir de su natal Monclova, Coahuila para iniciar sus estudios de una manera inusitada y poco convencional para los cantantes mexicanos: en Florencia, Italia, rodeada de arte, estética, pasta y ópera. A partir de ahí decidió
regresar a México, no a tocar, sino a tirar las puertas con su presencia y a plantar los pies en las tablas del escenario a través la ópera y en uno de los géneros que combinan la danza, el canto y la actuación: el teatro musical, en obras como El Violinista En El Tejado, ¡Qué Plantón!, Sorpresas, y el clásico de Andrew Lloyd Webber, Cats.
En 1995 arranca su extraña y fascinante etapa discográfica con el álbum ¿O… Fue Un Sueño?, disco adelantado a su época en el que una cantante mexicana se atreve a fusionar el crossover con el pop y el new age, y que con el tiempo se convirtiera en un clásico de culto. Después vienen el alternativo Desde El Baño, el álbum Navidad, el nostálgico El Pasado Nos Vuelve A Pasar, el bohemio Quiero Sentir Bonito, el atrevido Para Darle Cuerda Al Mundo, el romántico
De la a A la Z, y el mágico y sangrante Te Busqué. Todos, discos diferentes, ninguno se parece al otro, pero juntos siempre impondrán el inimitable sonido Zabaleta.
La historia de Susana Zabaleta también puede narrase a través de la pantalla grande con una filmografía de 9 largometrajes, en los que se incluye Sexo Pudor Y Lágrimas, la cinta que opacó los niveles de taquilla de títulos como Titanic y la trilogía de Star Wars (Edición Especial), así como su presencia en la pantalla chica en donde cuenta con un historial de 10 telenovelas en las que se incluye Fuego En La Sangre, actualmente al aire en horario estelar, por no mencionar su participación estelar en la polémica serie S.O.S.: Sexo Y Otros Secretos.
La Zabaleta es de las cantantes que únicamente pueden aplaudirse de pie, no importa si es en el cabaret, el bar, el Auditorio Nacional, el teatro o una sala de conciertos, conoce el secreto para hacer sentir hasta al espectador del último asiento como si estuviera en primera fila. Y el próximo 3 de octubre no será la
excepción en su concierto en el Teatro Metropólitan de la Ciudad de México, recinto de figuras internacionales.
El espectáculo Te Busqué promete ser un viaje por la trayectoria musical de Susana Zabaleta, en el que llevará de la mano al público en una atmósfera de exquisitez y lujo a través de su canto, una orquesta de 21 músicos en vivo y un coro enriquecido con las tesituras vocales de tenor, barítono, soprano, contralto y voces infantiles.
Sin duda se tratará de una noche de piano, cuerdas, fagot, timbales y emociones proyectadas en el aire y desde el diafragma de una de las mejores intérpretes que ha dado nuestro país.
De lo bueno hay poco, y dejar pasar este magno concierto será como desperdiciar dos de las mejores horas de tu vida, porque una vez que escuchas a La Zabaleta en vivo nada en adelante será igual.
Cuatro Rapidines
De antemano me disculpo con mis tres o cuatro lectores por ausentarme por más de cuatro meses. No es que el cerebro se haya secado, sino que el trabajo ha sido intenso, arduo, pero igualmente gratificante, divertido y placentero.

Estoy escuchando el disco de Alexander Acha y no sé si pueda llegar al último track. La producción no cubre con las expectativas, y alguien se acaba de asomar por mi puerta para preguntarme si se trata del nuevo disco de Emmanuel, dicho sea de paso, padre del nuevo cantante. Cosa que me confirma que existen cantantes y existen imitadores sin estilo propio.
Eso sí, el sencillo, Te Amo, es un tema muy bueno, cuenta con una letra pulida cuidadosamente a mano y una melodía muy al estilo de las canciones italianas de los años 80. Lo que no me explico es, ¿cómo puede ser posible que un artista nuevo con un disco de lanzamiento esté en primer lugar de ventas desde antes de que el producto estuviera exhibido en tiendas? ¿Es posible que ocurra un milagro de ese tamaño en estos tiempos en los que la piratería vive su máxima etapa de gloria?
Se rumora –no me consta– que un poderoso empresario mexicano le está patrocinando el marketing y la payola radiofónica y televisiva al también nieto de Miguel Alemán. El tiempo es muy sabio.
No obstante llevo una semana escuchando al tenor ligero más grande de todos los tiempos, según palabras de Plácido Domingo.
Me refiero al peruano Juan Diego Flórez. ¡Qué voz! ¡Qué manera de cantar! Era lo que faltaba, lo que no había, lo que el mundo necesitaba. Y así como es de los mejores intérpretes de Rossini y uno de los cantantes mejor cotizados en Europa, también las rancheras le salen sabrosas.
En verdad recomiendo acercarse a escucharlo; si la palabra “ópera” les da miedo, entonces escúchenlo en el álbum Sentimiento Latino. Basta con oírlo para darse cuenta que él nada más abre la boca y Dios canta a través de ella.
El sábado pasado me lancé a la Marcha Por La Paz, Marcha Ilumina México, Marcha Contra La Delincuencia… ¡Cómo se haya llamado!
Tenía que ir, ya fui secuestrado alguna vez y no hace más de un año estuvieron a punto de matarme en la calle; por lo que tuve la necesidad de ir a hacer bola para que las autoridades de mi país se tomen al menos 30 segundos de su inútil tiempo para reflexionar sobre la mierda en la que está patinando la nación.
Fue conmovedor encender las veladoras de la esperanza. Según reportan que fuimos 500 mil personas congregadas, sin contar las que se manifestaron en las distintas ciudades del país y en el extranjero. Algo es algo.
Lo que sí es que la paranoia de la Inseguridad y el Secuestro se está extendiendo por la red. La radio, la prensa escrita y la televisión están en ardua campaña de desprestigio en contra de Facebook y de Hi5, argumentando
que son medios propicios para que los secuestradores le echen el ojo y rastreen a sus posibles víctimas.
Una de las fuentes principales que recomienda tener cuidado con las citadas redes sociales es la Asociación Mexicana de Internet (Amipci). Ojalá que ahí nada más estuviera la manera de acceder a la vida de alguien; también deberían decir que existen chats, comunidades, grupos, foros de discusión, listas de correo, blogs (oops!), y todo lo que no se me ha ocurrido enlistar en este momento, para poder seguirle la huella a alguien. Siempre lo he dicho, nada es seguro en la red.
The Prophecy
Aymeric Giraudel nos presenta una impresionante obra de arte digital, The Prophecy, un desafiante proyecto de alto impacto visual y estético, producido en asociación con la revista digital gay BeautifulMag.

La obra de Giraudel se caracteriza por presentar imágenes de gente flotando, como si se trataran de esos sueños en los que solemos volar. Esta ocasión, The Prophecy consiste en una imagen apocalíptica de lo que puede ser la autodestrucción del ser humano, su redención y su juicio final. Todo en una mezcla que a algunos les evocarán los frescos de Miguel Ángel y a otros les hará recordar el concepto de algo tan contemporáneo como la película 300.
La imagen se compone de un fresco seccionado en tres partes que bien pueden exhibirse por separado o ser empalmadas para conformar la obra íntegra.
Haz clic en las imágenes para ver un cada tríptico ampliado.

El proyecto tomó 7 meses en su realización con la participación de 35 modelos profesionales y amateurs.
Lo interesante, aparte de la obra en sí, es que, un proyecto que a simple vista no parece ser nada barato, fue realizado literalmente por amor al arte para que los internautas puedan descargarlo desde la revista, completamente gratis y en alta resolución para que lo impriman y lo cuelguen como mejor les guste. Así de fácil, sin registro ni ganchos mercantiles.
Cada pieza del tríptico pesa alrededor de 17MB y mide 75cm de alto por medio metro de ancho, si juntas las tres piezas tendrás un cuadro de metro y medio de ancho con calidad profesional de 300dpi.

No necesitas ser experto en arte para apreciarlo, sólo basta un poquito de sensibilidad para apreciar los detalles de la composición. Algunos culturosos la reprobarán y otros la aplaudirán, pero finalmente el arte no se explica, se siente.
El trailer oficial del lanzamiento aquí.
¡Atención Nudistas!
Si fuiste parte del desnudo masivo que rompió el record mundial en México, durante la instalación de Spencer Tunick del pasado 6 de mayo, y te sigues preguntando qué onda con la prometida foto del recuerdo, esto te va a interesar.

La entrega de la fotografía se realizará entre las semanas del 29 de octubre y 7 de diciembre de este año de acuerdo con la primera letra de tu apellido paterno.
Deberás entrar al website oficial del evento y validar el e-mail con el que te registraste para que recibas un número de folio y posteriormente vayas a recoger tu fotografía al Museo Universitario de Ciencias y Arte.
Si llegaste de última hora a la instalación y entregaste una hoja en blanco con tal de colarte en el mitote, olvídalo, no hay foto para ti.
Si vives en el interior de la república o en el extranjero, tienes dos opciones: Echar el viaje y de paso ver la exposición del desnudo en el Zócalo u otorgarle un poder firmado a otra persona para que acuda en tu nombre.
La espera ha valido la pena, las imágenes están siendo impresas por LMI, el laboratorio líder en tecnología de punta para los profesionales de la Fotografía.
La Vie En Rose
Hoy se cumplen 44 años de la muerte de Édith Giovanna Gassion, conocida por el mundo como Édith Piaf, la más enorme intérprete de la canción francesa que jamás haya existido. Murió en la aldea de Plascassier y cladestinamente fue transportada a Paris para que al día siguiente se dictaminara su muerte oficial el día 11 de octubre.
Una mujer con una vida breve, intensa, trágica y legendaria que nació del vientre de una madre alcohólica, bajo un farol de la calle, sobre la capa de un policía, y que más tarde fuera abandonada a una casa non santa bajo la crianza de las prostitutas que ahí trabajaban.
A los 17 años quedó embarazada de un golfo y parió a una hija que moriría dos años después. Fue cantante ambulante en los barrios y tugurios más miserables de París, su talento fue descubierto en la calle y poco a poco se convirtió en la gran figura internacional que diera identidad a la música popular francesa en salas de concierto.
Fue Louis Leplée, su descubridor, quien la bautiza como “La Môme Piaf” (el pequeño gorrión) por su breve estatura de 1.40m y su sensible vibrato vocal.
Por su corazón circularon varios hombres, romances y matrimonios. Se dice que también sostuvo un idilio con Marlene Dietrich, una de las vamps más famosas de la época. Sin embargo el verdadero amor de su vida fue el boxeador Marcel Cerdan, quien muere en un avionazo que provocó un oscurecimiento definitivo en Piaf, volviéndola alcohólica y adicta a la morfina.
Édith Piaf murió deteriorada y enferma a los 47 años.
Era tan extraordinaria que, sin ser bella y sin tener cuerpazo, nunca necesitó hacer circo, maroma y teatro para llamar la atención en el escenario. Vestía siempre de negro, sin accesorios y con el mínimo de maquillaje. Nada más se paraba, abría la boca y cantaba con la mirada concentrada en un punto fijo; eso bastaba para que el público prestara atención a un sólo objetivo: su interpretación y su inimitable capacidad de autodestruir sus emociones cada vez que le cantaba al dolor, a la pobreza y al amor. No tenía necesidad de salir colgada de mecates ni de ir con el cirujano plástico para luego encuerarse en las revistas como ocurre con las starlettes actuales.
Recientemente se hizo una película de su vida, La Môme (La Vie En Rose), el trailer es impactante, ya se ha llevado algunos premios en festivales y, por lo que se ve en algunos clips, puede que llegue a colarse al Oscar. Marion Cotillard, triunfadora en Cannes (2004) parece sacar la casta al encarnar a Piaf.
Anteriormente ya se había hecho Édith Et Marcel, pero sólo abordó el tema del romance con el boxeador; esta reciente cinta nos cuenta desde su niñez hasta su muerte. También se hizo en el pasado un musical de teatro con la extraordinaria interpretación de Elaine Paige, una de las grandes divas de los musicales londinenses.
Acabo de leer la sinopsis del guión de la nueva película y no puedo esperar a verla. Ojalá que un distribuidor la traiga pronto a México. Mientras tanto el DVD saldrá en Estados Unidos el mes entrante.
Histoire D’un Amour
¡Fuera Ropa! II

Pues sí. Compadezco a todos los que en este momento están diciendo “¡chin! ¡cómo no fui!”. No se preocupen, desde aquí reciban una palmadita en la espalda.
Yo sí fui y me encueré por las 10 razones que había planteado antes, agregando que el evento rebasó mis expectativas personales en muchos sentidos.
Innegablemente es la primera expresión/manifestación pública en México en donde la gente salimos a apoderarnos del espacio público sin ninguna promesa o algún interés más allá del de saber qué se sentía estar en pelotas en medio de la calle, considerando que una gran porción de asistentes no tenía idea de quién es Spencer Tunick y que acudió nada más “quesque a la foto de los encuerados”. Estuvimos de manera gratuita e incondicional sin esperar algo a cambio. Nadie fue por la torta, la despensa, la bandera política, la causa solidaria, la denuncia, la fama, la proyección, el rating, el mitin o los 150 pesos que les pagaron a los del famoso plantón de Reforma.
Dirás que el pueblo también suele llenar el zócalo para festejar El Grito, Año Nuevo, o algún concierto; pero no dejan de ser reuniones colectivas que conciernen a determinados grupos sociales.
Hace unas horas que estuve como invitado en el espacio radiofónico de Jorge Berry, en donde el comunicador me planteó al aire que no había que olvidar Avándaro, o la Marcha por la Paz; aún así no son comparables porque lo primero fue una expresión rockera de un movimiento juvenil en donde no hubieron ancianos ni gente ajena al movimiento de aquellos años; la Marcha por la Paz fue un mitin social, que bien, despojado de demagogias, se realizó con un fin social: la inseguridad pública. El desnudo del zócalo fue mucho más allá; lo que inicialmente se trataba de un experimento fotográfico, terminó siendo la gran fiesta del despojo de las prendas y de los prejuicios.
Spencer Tunick fue muy claro al advertir que el evento no debía convertirse en una manifestación o en una fiesta; pero al final de cuentas se quedó con el ojo y el lente cuadrados al ver que México es un país mitotero que tiene a su favor el sentido del humor del cuál carecen el resto de los países en donde ha realizado sus famosas instalaciones.
En las primeras semanas la meta era reunir 4 mil nudistas, posteriormente el reto fue el de igualar a los 7 mil de Barcelona, y al final rompimos el record con cerca de 20 mil asistentes.
¿Qué se siente?
Durante las 2 horas que estuvimos codo con codo y nalga con nalga, vestidos y sentados en los arroyos vehiculares del zócalo y esperando indicaciones, se sintió un ambiente chido, de cotorreo y desmadre festivo como cuando estás haciendo fila para entrar a un concierto. A mi alrededor había unos 4 chavos banda de Iztapalapa, una parejita de Polanco, unos veteranos de la UNAM que se acaban de reencontrar, otra gente que al parecer venían del antro o de algún reven y el amiguito que me acompañó. Del mismo modo se pudieron ver familias completas, extranjeros, discapacitados, punketos, ancianos, obreros, fresas, buenones, buenonas, enanos, nerds, culturosos… Hasta una pareja que se acababa de casar en la tarde anterior y que venía de la pachanga de su boda.

A las 6:15am Tunick dio el banderazo, “3, 2, 1, Mexico naked!” y en 15 segundos toda la muchedumbre estábamos desnudos y corriendo al cuadro principal para tomar posiciones.
Sí, el frío calaba, pero al mismo tiempo el calor corporal se fue encapsulando como cuando observas a un grupo de cachorros arremolinándose en la intemperie. Después de 1 minuto el pudor se desvanece, el morbo se diluye y ni siquiera haces conciencia de que estás desnudo.
Es como si te cambiaran el switch y entraras a una realidad alterna como en Matrix. No te provoca el mínimo de curiosidad ver los cuerpos de tu entorno, no comparas tamaños, complexiones ni estaturas, no sientes el mínimo estímulo erótico ni sientes el menor complejo por lo que te sobre o lo que te falte. En ningún momento hubo miradas lascivas, murmullos o muecas. Las posibles erecciones de las que varios se preocupaban en las conversaciones mientras estábamos vestidos brillaron por su ausencia. Cierto era que hubieron pezones rígidos por el airecito frío, pero los pizarrines se mantuvieron quietecitos hasta en el hombre más lujurioso que pudiera estar presente.
Tengo mi teoría al respecto. Es el fenómeno de las tribus sociales, urbanas, raciales, etc. Cuando miras a un grupo de darketos todos tendrán un común denominador en su manera de vestir, pensar y hablar, lo mismo ocurre con un grupo de señoras camioneta reunidas en el té canasta de los martes o con una reunión de burócratas; todos tienen un distintivo que te puede hacer sentir diferente si te encuentras en el medio y no bailas al mismo son. Lo mismo ocurrió aquí. La desnudez fue el común denominador que no hizo distinción de clases sociales, posturas políticas o religiosas, edades ni preferencias sexuales. Y es que en cueros no se ven las tarjetas de crédito, la marca de la playera ni las llaves del auto o el boleto del Metro.
El fotógrafo dijo, “platiquen con la persona que esté a su lado, conózcanse, intercambien energías”. Todo se tornó en una absoluta complicidad, incluso en la postura C en donde debíamos estar en posición fetal contra el suelo; postura bella desde las tomas panorámicas pero la más audaz cuando miras a ras del piso, porque si te atreves a levantar la cara lo único que se te pone a 20 centímetros de los ojos es el culo del compañero de enfrente y en ese instante tomas conciencia de que el de atrás está viendo el tuyo en widescreen y a todo color. Pero cuando agachas la cabeza te estás dando cuenta si la persona de tu retaguardia está alzando la mirada. Aún así no sientes pudor, porque nadie está en desventaja, en definitiva todos nos conocimos hasta el canal del desecho.
El momento más chido fue el contacto piel con piel. Hubo una toma en donde estando de pie se nos pidió poner las manos sobre los hombros de las personas de a lado. En ese momento se siente la neta de la unidad de especie, la que no es dientes para afuera y te hace reflexionar sobre la fragilidad humana y lo importante que es el contacto físico. El calorcito de la mutitud circulaba como por fibra óptica.
El despertar a la otra realidad de la Matrix llegó cuando a Tunick se le ocurrió tomar la fotografía espontánea de las mujeres solas en el ala sur de Palacio Nacional. Lamentable improvisación para la logística. A nadie se le ocurrió recordar lo machista y animal que es el hombre mexicano.
De buenas a primeras la indicación fue “los hombres pueden pasar a vestirse, muchas gracias por su cooperación. Las mujeres júntense en Palacio Nacional”.
La raza masculina corrió a ponerse sus ropas para regresar con sus cámaras y celulares para capturar el show. Ahí se partió la tribu y ya no éramos iguales. Ellas, con justa razón se sintieron voladas, la situación se le escapó de control al staff y aquello se convirtió en la otra manifestación: la de la vileza y el gandallismo.
Algunos maridos se mantenían cerca de esa última toma para esperar a su mujer, pero las que iban solas tuvieron que cruzar desnudas, de lado a lado, todo el zócalo entre la jauría arropada.
La prensa acechaba como un monstruo de mil cabezas desde la azotea de uno de los hoteles del zócalo en busca de la mejor foto para primera plana. Algunos morbosos se daban color desde otras ventanas. Desde la penumbra de una de las ventanas de Presidencia se miraba el foquito rojo de una cámara. Uno nada más pensaba, “pobres pendejos, parecen perros en carnicería, jojojo”.
Dejar el zócalo era como desfilar por la alfombra roja del Oscar, ¡ja! Decenas de reporteros recolectando las primeras impresiones de los ex nudistas.

Lo destacable
- El hombre de la silla de ruedas que dio el toque distintivo al conjunto, porque una composición de cuerpos desnudos, aún en una toma masiva, nos hace ver que el ser humano no es perfecto.
- Lo conmovedor de ver mujeres embarazadas.
- Estar vivo y desnudo en el ombligo histórico de la nación, en donde siglos atrás la gente era sacrificada, igualmente desnuda.
- La prensa uniformó la primera plana de todos los diarios con una noticia que no es sobre política.
- La audacia de una reportera de Radio Fórmula de narrar el evento en vivo y desnuda en la muchedumbre con un celular oculto en una peluca.
- Una pareja de enanitos que se veía feliz y que en ningún momento borró la sonrisa de sus rostros.
- Pude dejar mi ropa, mi cámara, mi celular, mi cartera y mi MiniDisc en el pavimento sin que nadie se los robara.
- La opinión humorística y condescendiente de Norberto Rivera sobre el evento.
- El hecho de que Ernesto D’Alessio se haya puesto la sotana y nos haya condenado a arder en el Infierno por inmorales. ¡Bah!
- La sonrisa de “acabo de hacer una travesura” que mantuve el resto del día.
El Cachondo, el Bonito y el Rudo
Hace mucho que no navegaba por sitios de arte alternativo. De repente me acordé de mis años infantes cuando me daba por dibujar; dibujaba en servilletas, en cuadernos durante clase y en cualquier hoja en blanco.
Recuerdo que se me daba mucho lo de hacer retratos; rostros imaginarios o de artistas que me gustaban. Cuando iba en secundaria me regalaron un juego de pinturas para pintar en la técnica pastel, gané algunos concursos escolares. Nunca me atrajo el óleo, siempre tuve la impresión de que iba a hacer un batidero con las pinturas. Lo mío era el lápiz y la pluma. En la preparatoria, la maestra Maruzka Zaminda Retif Altmann (sí, así era su nombre completo), una de las mujeres más hermosas que he conocido en mi vida, me enseñó lo que era el puntillismo; me clavé grueso con la técnica, no había computadoras y era exactamente lo mismo que crear una imagen píxel por píxel pero a mano y con puntos dibujados.
El planeta juraba, imploraba y apostaba por verme en la carrera de Diseño Gráfico, pero mi rebeldía y mi estupidez de chamaco ganó.
Hace unos meses, en esos días nostálgicos, quise buscar mi portafolio de aquellos años, pero no lo encontré por ningún lado; tengo el vago recuerdo de haberlo tirado todo a la basura allá por el año 2001 ó 2002 en alguna de mis neurosis de “hoy comienzo de ceros” ¡Ja!
No me arrepiento de no haberle dado continuidad a esa vena. Hoy día he perdido toda facultad para dibujar un círculo en una hoja en blanco.
Pero en lo que estaba. Hoy me encontré con el site-blog-galería de Ismael Álvarez, un chavo español que me impactó con su trabajo. No estoy muy metido en la materia del comic ni de los ilustradores, pero me pareció buenazo con las formas, los estilos y los contextos de su trabajo.

Cuando no dominas un terreno artístico simplemente te gusta o no te gusta, pues el arte no se explica, se siente, y las cosas gráficas que hace Ismael me latieron mucho; aunque por ahí encontré algunas historietas en las que le falta mucho oficio como guionista. Me encantó su manera de retratar el estilo de vida gay de este milenio.
De ahí me acordé de otros viejos lobos del arte gay.

¡Steve Walter es un picudo! Su obra es muy blanca, como las camisetas que les pone a sus modelos y apta para todo público. Puedes estar horas viendo uno de sus óleos y darte cuenta que en cada uno te está contando una historia interesante; él no retrata nada más la estética, sino que va más allá contándote toda una telenovela en cada cuadro. Su gancho no son los rostros ni los cuerpazos, porque ni hacen falta; su arte es más panorámico.
Y luego está el papá de los pollitos que sacó del closet la ilustración gay: Tom Of Finland, un veterano que nació en 1920 y que dedicó casi todo el siglo XX a dos cosas: a romper con el estereotipo de que el hombre homosexual debe ser una imitación de una mujer y a imponer a cambio de ello el estereotipo del gay macho, varonil, fuerte, dotado y rudo.

Tom llegó a una cima tan alta que, en los años 60 y 70, cuando se dieron los primeros movimientos sociales de la comunidad gay en Estados Unidos y en Europa, fue vehículo de inspiración para instituir a los hombres uniformados (policías, militares y marinos) como un fetiche, así como a los traileros, obreros y vaqueros (Brokeback Mountain -historia desarrollada en los años 60- no es ninguna casualidad).
¿Creías que Village People usaba aquellos disfraces nada más como una estrategia comercial? ¡Pues no!



