Luna

Luna que rondas, obsérvale,
si está durmiendo no alumbres demasiado.
Si se despierta y nota tu envés,
que al mismo tiempo que yo
te está mirando,
enrédanos en un halo de luz y miel
que quiero sentir sus manos.
Saturno -Juan Sinmiedo / José María Cano-
Reto 15 Días [Día trece] Ego

Es feo no tenerme.
Pero es trágico tenerme y después perderme.
¡Arrooooooooooz!
Sorry, hoy amanecí con la autoestima hasta la Luna y de regreso.
Mañana será otro día.
Reto 15 Días [Día once] Monstruo

Al igual que Victor Frankenstein todos llevamos un monstruo por dentro. De cierto modo lo vamos creando con ideales, sueños, aficiones, amistades, objetos y una serie de influencias que orbitan a nuestro alrededor. No nos damos cuenta, porque creemos que estamos construyendo algo maravilloso y perfecto.
A veces el monstruo suele ser hermoso a primera vista; atractivo y perfectamente esculpido, pero si lo diseccionamos vemos que en sus entrañas puede ser vacío y miserable, y terminamos por caer en cuenta que su construcción fue en vano.
Pero también está el que es repulsivo a la vista y a la vez con una maquinaria perfectamente armónica y equilibrada, pero nos da tanto temor convivir con él que terminamos por destruirlo.
Dios creó a su propio monstruo para después destruirlo. En el Cristianismo se llama Judas, personaje odiado por traidor. Pero entonces concluyo que no se trata más que de una pobre e inocente creatura que fue utilizada y manipulada para llevar a cabo ciertos designios que ya estaban escritos; de lo contrario, ¿cómo se explicaría el épico y fascinante desenlace de La Pasión sin su participación?
¿Cómo es tu monstruo? ¿de qué materia prima lo has construido? ¿de qué forma piensas destruirlo?
-Acerca de la foto
No se trata de una máscara de látex, como piensa todo mundo cuando la ve. Es una escultura a escala 1:1 –entiéndase, tamaño real- de Boris Karloff en edición limitada de 12500 piezas.
Reto 15 Días [Día cinco] Maldad

A cinco días del Reto me comienzan a caer los veintes.
Nunca he sido afecto a hacerme autorretratos. Mi reto del Reto es mostrar la evolución de cómo me crece la barba en quince días, por lo que debo hacer quince autorretratos de mi rostro, o al menos de mi mentón, pero:
a) No me gusta mi mentón.
b) No me gusta hacerme autorretratos.
c) Odio mi perfil, por lo que las posibilidades de buscar variantes se reducen.
d) Me comienza a disgustar la idea de una egoteca tan grande.
Ni modo, ya me jodí, porque no me voy a rajar. Comienzo a sentir envidia por los contendientes que tienen la oportunidad de fotografiar su mano o algún otro detalle de su cuerpo.
Por la mañana me tomé una foto muy buena pero olvidé poner el letrerito de “Big Blogger”, eso me hubiera hecho romper las reglas y automáticamente ganaba una visa a la nominación. Sé que me pude haber hecho güey y publicarla, al fin que ya está comprobado que si pierdes un reto en el reality no pasa nada, y si lo ganas tampoco, pero en mi caso estoy compitiendo conmigo mismo.
Al final terminé tomándome ésta en casa de un bombón que me ayudó a escribir el texto obligatorio en mi cara. Al final veo que la idea que tenía en mente no funcionó; mi carota de portada de disco LP de los años 80 no ayuda con el concepto que tenía visualizado.
Este iba a ser mi post de La Maldad, pero la fotografía es tan chafa no merece que hable al respecto. Ya será en otra ocasión.
Reto 15 Días [Día tres] Miedo

La barba comienza a dejarse ver por mi piel…
Hoy volví a sentir lo que es decir “no”; ya era hora, hace mucho que no lo hacía y eso me hizo sentir indolente.
Siento que cada día estoy perdiendo el miedo aún cuando cada vez tengo mayores motivos para sentirlo. Creo que envié al sótano a mis demonios internos y les eché llave. Sí, sé que siguen estando dentro de mí, pero están vetados.
Eso me lleva a concluir que con ello también puedo echar mano de mi frialdad… Es ahí cuando el resto de la gente debe andar con cuidado, porque puede sentir miedo por mí.
¡Fuera Ropa!
Diez razones por las que voy a encuerarme para Spencer Tunick en su próxima visita a la Ciudad del Miedo:

1- Me gusta su trabajo.
2- No tengo cuerpazo, pero tampoco complejos.
3- Por sentirme como un animal al natural en mi hábitat urbano.
4- Para desnudar el vehículo biológico primero hay que desnudar el intelecto.
5- Tal vez sea la única vez en mi vida que esté en pelotas en un sitio público.
6- Voy a quedar inmortalizado en algún libro, en algún museo de arte o quizá, en una de esas resulta que formé parte de alguna fotografía que con el tiempo resultó ser una imagen emblemática en la cultura universal.
7- Quiero saber qué siente un píxel al formar parte de una imagen.
8- Para decir “yo sí lo hice”.
9- Porque veo que en los chats públicos y en ciertos clasificados la gente se desnuda de una manera indigna y grotesca; y en el caso de algunos famosos, ofrecen su sexualidad al desnudo a cambio de un poco de rating y mucho dinero; cosa que aquí, en China y en Tepetongo, se llama Prostitución. Por lo que yo lo haré voluntariamente, con dignidad y sin esperar fama o dinero a cambio.
10- Para no decir en el futuro, “¡chin! hubiera ido”.
Si quieres liberar las carnes en México durante el fin de semana del 29 de Abril , pásale aquí.
Te He Querido Tanto…
Te he querido tanto y de tantas maneras
que parece imposible inventar nuevas formas de amor.
Te he querido con timidez,
cuando pensaba que era el único que amaba entre los dos.
También con tristeza y añoranza,
cuando estaba solo pensando en ti
y dándome cuenta que no sabía estar lejos de ti ni un momento.
Te he querido tanto…
Te he querido tanto y de tantas maneras
que me parece imposible que alguien pueda llegar a quererte más que yo.
Te he querido con paciencia,
por llegar a comprenderte y hacer mías tus ideas;
te he querido con egoísmo, por no querer compartirte con nadie
por miedo a perderte.
Te he querido a gritos cuando no escuchabas mis razones.
Te he querido tanto…
Te he querido tanto y de tantas maneras
que parece imposible inventar nuevas formas de amor.
Te he querido con el deseo y el ansia por hacer el amor contigo
hasta consumirnos los dos.
Y sé que tú, sí. Sé que tú también llegaste a quererme.
Por haber compartido tantas cosas, te he querido tanto y de tantas maneras
que me parece imposible que hoy haya un sólo modo de amarte
y que éste sólo sea tu recuerdo.
Puebla
Primero comenzó hace semanas con el antojo de comer una cemita poblana y unos deliciosos tacos árabes.
Hoy la compulsión es más fuerte y latente. No sé qué me está pasando, pero siento una necesidad urgente por ir a Puebla.
Fue en una etapa transitoria de mi vida que viví ahí. Era mi pubertad. Ahí tuve mi primer amor y mi primer desamor; me hice también de un gran amigo que conservo hasta la fecha. Fui a un antro por primera vez y también tuve mi primera aventura de ligue discotequero. En esa ciudad aprendí a fumar, a idealizar, a soñar y también fue donde me puse briago por primera vez.
Es en Puebla que supe de alguna manera quién era yo.
Sé que debo ir a reencontrarme con sitios clave, caminar por ciertas calles y respirar determinados ambientes. Aún no sé por qué ni para qué. Me asusta un poco la idea, tampoco sé por qué. Considero que en su momento dejé todos los círculos cerrados y que no dejé algo pendiente; sin embargo es una especie de corazonada que no logro asimilar, un instinto que me grita “tienes que ir”.
Debo ir pronto. No sé qué voy a encontrar. Es más si digo “encontrar” es porque se supone que algo voy a buscar, pero es incongruente.
Tal vez vaya, regrese y no pase nada. Pero igual debo estar preparado por si “algo” que esté más allá de mi comprensión ocurre.
Clima
Usuario X dice:
Me da gusto saludarte.
InMundo dice:
Si a mi también. Nunca había charlado con usted.
Usuario X dice:
Yeap.
InMundo dice:
Es más me dio mucho gusto que me agregó. Nomás que no me lo había encontrado conectado.
Usuario X dice:
=)
InMundo dice:
¿Qué dice el defectuoso?
Usuario X dice:
Nublado, de la chingada, como siempre.
InMundo dice:
Ja. Pues acá andamos igual frio motelero, un poco de chipi chipi.
Usuario X dice:
Sí, el clima siempre es paralelo entre Puebla y aquí.
InMundo dice:
Jajaja. Esta plática me hizo recordar una frase de mi profesora de Lógica: “Dos extraños de lo primero que hablan es del clima”.
Usuario X dice:
¡Jajajajajajaja!
InMundo dice:
Haga un sondeo cada que hable con alguien que desconoce, o que conoce poco. Se sorprendería. Siempre lo hacemos.
Usuario X dice:
Prestaré atención a ello.. ¡Lo prometo! ¿Y no te dijo a qué se debe dicho fenómeno?
InMundo dice:
Ambiente y establecimiento de la personalidad.
Usuario X dice:
Vaya…
InMundo dice:
Según tu estado de ánimo y manera de ser será que interpretes el clima. Es buena lectura de primer plano.
Usuario X dice:
¡Qué día tan soleado!
Comenzó la Epidemia por E-Mail
Hoy recibí el primer mensaje SPAM de correo electrónico con carácter proselitista.
El texto, llegó firmado por “LOS MEXICANOS QUE AMAMOS A MEXICO” (“México” sin acento, aunque las reglas oficiales del Español Internacional nunca han excluido la tílde de las mayúsculas).
Ni siquiera era un mensaje humorístico, de esos que me divierten y que reperesentan el equivalente a la caricatura política de los diarios. Al menos estos son ingeniosos e inteligentes y su objetivo es subrayar los actos de las Top Stars de la política.
Pero no. El mensaje que me llegó era algo sí como un mal discurso patriota escrito por Juan Escutia (¿alguien lo recuerda?) dos minutos antes de arrojarse al vacío, envuelto en la Bandera, desde la torre del Castillo de Chapultepec.
El texto era nauseabundamente tendencioso, se trataba de exaltar a un partido con argumentos comparativos sobre otro partido de la competencia, curiosamente se olvidaron de incluir al tercer partido que también representa una fuerte rivalidad. Contenía cifras, estadísticas, análisis y todo un despliegue de información, digno del mejor columnista del New York Times.
¿En verdad “Los Mexicanos Que Amamos A México”, por muy genérico que suene, tiene acceso a tanta información?
Lo caótico de esto es que, mientras allá afuera los candidatos ya comenzaron a hacer sus malabares circenses, aquí en la net habrá gente que caiga hipnotizada por este tipo de mensajes SPAM. Digo, ¡aún hay quienes creen en las cyber-leyendas que aseguran que van a cobrar el uso de MSN Messenger!
Ya expuse mi postura en fechas anteriores y sigo firme.
Plaza Satélite 2-MIL-6
Hoy fui a Plaza Satélite con Juan, un amigo de Monterrey que por primera vez pisaba lo que es el primer centro comercial que se construyó en la zona metropolitana, allá en los años 60.
Involuntariamente me convertí en guía de turistas y le fui explicando un poco de la historia de Plaza.
Inevitablemente me vinieron a la mente los flashbacks de lo que yo solía ver cuando era niño. Los Muticinemas, la vieja arquitectura antes de su remodelación y los locales que aún sobreviven desde entonces.
Aún existe el Poppin Tiger, ahí me compraron mi primer figura de Star Wars, o mejor dicho en español antiguo, de La Guerra De Las Galaxias (1977). No había libre comercio, comenzaba el sexenio de López Portillo; en ese momento caí en cuenta que este tipo de tiendas debieron tener “contactos”, o sea fayuqueros, para traer ciertas cosas metidas en los calzones, pues las figuras las vendían sueltas, sin empaque y a precio de oro.
Sobrevive también Discovery, el famoso local de las “cosas raras” que, al día de hoy, ya no tiene absolútamente nada novedoso ni que me hiciera decir “¡esto no lo encuentro en ningún otro lado!”.
Sigue Trenes, al parecer la única tienda especializada en todo el país en lo referente a trenes eléctricos de colección, y como sospecho que por tratarse de un hobby de rucos millonarios, ya están ofreciendo otro tipo de mercancías completamente ajenas al giro del local. Te pregunto, ¿has visto, tienes o conoces a alguien con una maqueta ferroviaria en su casa?
Y hablando de ferrocarriles, por ahí fuimos testigos de una fina estampa del México de hoy, el real; el México que vivimos en la piel, y no precisamente como Luis Miguel.
Resulta que se nos cruzó un trenecito de Helados Holanda, de esos mini eléctricos que llevan de paseo a niños metidos en sus vagones, así como antes ocurría en los parques, entre árboles y fuentes, pero en esta ocasión por los pasillos de Plaza.
No sé qué era más cómico, si las caras de los escuincles atiborradas como muppets en las ventanitas o la procesión de papás con rostros de cansancio y preocupación escoltando los flancos la locomotora.
¡Era como película de Almodóvar! La tragedia y la comedia en su máximo punto de equilibrio.
Hoy en día nadie deja a su pequeño heredero ni un minuto a solas en sitios públicos por temor a un secuestro, violación y/o asesinato.
Cuando yo era niño, mi madre y mis hermanas me llevaban a Plaza; para mí era una tortura estar horas y horas en los departamentos de damas de París Londres (hoy Suburbia), Liverpool y otras tiendas más. El remedio era simple, mi madre me dejaba ir a perderme por todo el centro comercial, yo me divertía como enano recorriendo todos los rincones con jugueterías y jugando al Tunel del Tiempo en la estructura metálica de la explanada interior. A cierta hora yo sabía que debía encontrarla en un punto acordado y nos regresábamos felices a casa.
Ahí fue cuando hoy caí en cuenta que los 70 no habían celulares, policías con radios, cámaras de vigilancia, sensores, casetas de información, ni toda la parafernalia tecnológica que hoy vemos. Sin embargo, aún careciendo de todo aquello tuve un par de cosas que aquellos niños que vi en el tren ya no tienen ni con todos esos refuerzos…


