¿Ser O No Ser?
Se llama Daniel Derio, tiene 31 años, es argentino y está presentando un disco de baladas femeninas que fueron famosas en los años ochenta en voces de Rocío Jurado, Amanda Miguel, Mirla Castellanos y Valeria Lynch. Su primer sencillo, Muera El Amor, ha levantado los más encontrados comentarios a unos meses de su exhibición en la Red. Los internautas lo califican desde maravilloso, lo que hacía falta y voz privilegiada, hasta cosas como que es el integrante perdido de Locomía y que su voz es comparable con la de la pájara Peggy.
Ya pasaron varios meses, ya llegó la influenza y se fue, y las campañas políticas siguen sin despertar el interés de la
gente. Antes de la contingencia sanitaria sólo el 6% del padrón electoral estaba interesado en ellas, al día de hoy el porcentaje subió apenas al 10%. Y es que los partidos, tras haber diseñado a capricho su nueva Ley Electoral, en la que se comprometieron a ser propositivos sin darse permiso a lanzarse injurias y sombrerazos, son los mismos que han estado buscando cuanta treta sea posible para violar aquella ley firmada por ellos. Y es que como así de bonitos y bien maquillados se ven en la publicidad formal de radio, televisión y prensa escrita, igual de mugrientos lucen cuando utilizan a los medios de comunicación para jalarse de las greñas a través de declaraciones que están “fuera de la publicidad electoral”.
Efectivamente, Daniel Derio es un cantante con una voz novedosa, le aplaudo que sea una propuesta crossover y
que sea más ameno que su paisano, el contratenor Fernando Lima. Lo que no me termina de cuajar es, si se va a vestir de príncipe, ¿por qué actúa como princesa? ¿A qué público va dirigido? Si es al público andrógino, entonces es mucha inversión de dinero para garantizar la venta de mil copias de su disco; si va al público femenino, dudo que una chica se interese en un señor (después de los 30 años se deja de ser chavo) que no destile testosterona; o bien, si va enfocado al público gay, entonces que siga los pasos de Village People, George Michael y Elton John, tres ejemplos de dignidad homosexual que han significado un reto respetable y sexy para su público; o bien, que entonces se vista de drag queen y no hay problema. Puede darse el lujo de ser un príncipe machín con un sex appeal que despierte fantasías en chicas y chicos, o una valiente y espectacular creación abiertamente gay. Pero no se puede ser un personaje con un pie adentro del closet y el otro afuera.
Lo mismo ocurre con los célebres spots de los partidos políticos, son pero no son. El PRD intenta distraernos de su bien ganada a pulso,
imagen conflictiva y grillera, a través del encanto de una niña experta en política y conversaciones adultas, que ni siquiera está en edad de votar, pero que aborda temas de altura con el presidente del partido. Aquí no se sabe si ella se sube al nivel intelectual de Chucho o él se baja al nivel de una niña de primaria. Por otro lado el PRI nos vende un puño de candidatos de camisa roja (como la de Hugo Chávez) a través de promocionales en donde todos son lindos, carismáticos, super cool y sin un negro pasado. Después tenemos al PAN intentando jalar rating con un luchador que tiene el Sol Azteca (logo del PRD) en su máscara y otros insistentes spots en donde se cuelgan abiertamente de la figura del Presidente. ¿Pues no que el PAN iba a terminar con el vicio del presidencialismo en las campañas que solía hacer el viejo PRI? Y por último tenemos al ultra debilitado Peje arrastrando el cadáver con tres años de putrefacción de su derrota presidencial.
En el pasado han existido cantantes abiertamente gay que lanzaron discos en México. Primero fue Ego, conocido por
muchos por su extraordinario personaje de La Supermana, con un discazo dance y un encanto y talento fuera de serie. Después salió el disco Salir Del Closet del cubano Airah, con rolas pop bien producidas. Ambos proyectos fracasaron lamentablemente. Y es que por muy Siglo XXI, apertura social y sexual, y sociedades de convivencia (que sólo han beneficiado a 20 parejas), seguimos siendo un país machín de medios de comunicación machines y un público que sigue a ciegas los pantalones charros de Alejandro Fernández. No estoy augurándole nada a Daniel Derio, únicamente hago un recuento de las páginas de la Historia.
Lo que sí auguro es el triunfo de la abstinencia y de los votos anulados en las próximas elecciones. Porque aún con los 3 mil 633 millones de pesos que les estamos dando tú y yo a los partidos para sus campañas, no han sabido aprovechar un sólo centavo para motivarnos, despertar nuestro interés o irle a un gallo. Porque a ellos no les está costando un sólo centavo montar su circo, todo ese dineral derrochado en basura viene de tu bolsa y de la mía, de la de nadie más. El elenco electoral es de absoluta seriedad política y cuenta con la altura que necesitamos para ser representados: Actrices con trayectorias tronadas, deportistas que alguna vez fueron, escritoras frívolas, hijos, hermanos y sobrinos de políticos que desean extender sus dedos para apretar más botones del poder, y ¡claro! una gran variedad de propuestas nutridas de contundencia.

The Prophecy
Aymeric Giraudel nos presenta una impresionante obra de arte digital, The Prophecy, un desafiante proyecto de alto impacto visual y estético, producido en asociación con la revista digital gay BeautifulMag.

La obra de Giraudel se caracteriza por presentar imágenes de gente flotando, como si se trataran de esos sueños en los que solemos volar. Esta ocasión, The Prophecy consiste en una imagen apocalíptica de lo que puede ser la autodestrucción del ser humano, su redención y su juicio final. Todo en una mezcla que a algunos les evocarán los frescos de Miguel Ángel y a otros les hará recordar el concepto de algo tan contemporáneo como la película 300.
La imagen se compone de un fresco seccionado en tres partes que bien pueden exhibirse por separado o ser empalmadas para conformar la obra íntegra.
Haz clic en las imágenes para ver un cada tríptico ampliado.

El proyecto tomó 7 meses en su realización con la participación de 35 modelos profesionales y amateurs.
Lo interesante, aparte de la obra en sí, es que, un proyecto que a simple vista no parece ser nada barato, fue realizado literalmente por amor al arte para que los internautas puedan descargarlo desde la revista, completamente gratis y en alta resolución para que lo impriman y lo cuelguen como mejor les guste. Así de fácil, sin registro ni ganchos mercantiles.
Cada pieza del tríptico pesa alrededor de 17MB y mide 75cm de alto por medio metro de ancho, si juntas las tres piezas tendrás un cuadro de metro y medio de ancho con calidad profesional de 300dpi.

No necesitas ser experto en arte para apreciarlo, sólo basta un poquito de sensibilidad para apreciar los detalles de la composición. Algunos culturosos la reprobarán y otros la aplaudirán, pero finalmente el arte no se explica, se siente.
El trailer oficial del lanzamiento aquí.


