Te Encontré en el Metropólitan

El pasado 3 de octubre, el México nocturno se iluminó de lujo y canción con la cantante más versátil y completa de México, Susana Zabaleta.

Mejor lugar que el Teatro Metropólitan no pudo haber, pues así como el inmueble es considerado icono de la arquitectura ecléctica de la Ciudad de México, por su mezcla de tendencias y estilos, Susana Zabaleta se ha consolidado, por su parte, como un caso mitológico de contrastes y riquezas musicales.

El espectáculo Te Busqué, un monólogo musical lleno de gala, sangre y corazón, transportó al público a través de un viaje de reflexiones y anécdotas de la mujer contemporánea que siente e involucra cuerpo y tesón ante a las relaciones de pareja.

Una vez que Susana Zabaleta apareció al centro de los 21 metros de escenario, con su peculiar garbo, como sólo ella es capaz, hizo arte de su voz y de su inusual calidad interpretativa. Vibró y se entregó al público por medio del repertorio más selecto de una carrera discográfica de 13 años, incluyendo las canciones de su más reciente producción discográfica, Te Busqué, y acompañada por una orquesta de 21 músicos en vivo y un coro compuesto por voces masculinas y femeninas de todas las tesituras.

Solamente alguien como La Zabaleta podía desafiar los parámetros del tiempo al reunir a compositores de los últimos 300 años, para hacer de sus obras un sólido ramo de temperamentos internacionales. Desde un homenaje al Canon de Pachelbel, a través del tema Ella Y Él, hasta el Si Tú No Vuelves de Miguél Bosé; pasando por un aria de Giacomo Puccini y el lado romántico de Fito Paez, deleitando también a la audiencia con las composiciones de Armando Manzanero, Elton John, Liliana Felipe, Alejandro Sanz, Minnie Riperton, Consuelo Velázquez, Nacho Cano y Cacho Castaña; todas recreadas con un estilo único y un sonido completamente nuevo, proveniente de los timbales, cuerdas, contrabajo, piano, guitarra y otros instrumentos entre los que destacaba, por supuesto, la inimitable voz de la cantante.

Todas las canciones fueron incluidas con un por qué y en un orden específico, títulos como A Nadie, Contigo Aprendí, Mala, Your Song, Un Vestido Y Un Amor, Te Busqué y Cuando Nadie Me Ve, no estaban por casualidad, sino que eran una serie de eslabones que iban contando una historia en conjunto.

Un momento clave de la noche fue cuando apareció en escena Francisco Céspedes para interpretar a dúo Vida Loca, y certeras sus palabras cuando se dirigió al público diciendo, “Cantantes como Susana Zabaleta es lo que hace falta en estos días”.

Otra aparición sin precedentes fue la de Horacio Franco, flautista mexicano de fama mundial que, con su instrumento hiciera dueto con la anfitriona de la noche en el tema Lovin’ You. Él haciendo gala de su estilo barroco, mientras que ella hacía arte en una canción que demanda un rango vocal que muy pocas cantantes pueden ostentar.

Uno de los clímax de la noche fue cuando al concluir el espectáculo, Susana Zabaleta recibió de manos de su hija, Elizabetha, un enorme disco de oro otorgado por su casa disquera, Consecuencias Discográficas, por superar las ventas de 50 mil unidades de Te Busqué, su más reciente álbum que, por su calidad y precisión en el control de calidad creativo, puede ser considerado como uno de los mejores discos que se han producido en México en los últimos años.

Fueron dos ocasiones en las que, la también actriz de Fuego En La Sangre, regresó al escenario, entre ovaciones de pie, a devorar con su energía a los asistentes, a través de los temas Ojalá Que No Puedas, O Mio Babbino Caro y el clásico mexicano Bésame Mucho, ante la insistencia de un ejército de admiradores.

Crucemos los dedos para que La Zabaleta nos dé la sorpresa de un DVD. Este show bien merece inmortalizarse en la videoteca de la historia de la música de inicios del siglo XXI.

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